Nancy Martínez, odontopediatra y ortodoncista, estuvo en Redes de Bienestar y habló sobre la importancia de observar cómo respiran, duermen, comen y se desarrollan bebés y niños. Nancy Martínez, odontopediatra y ortodoncista, visitó Redes de Bienestar para conversar sobre la respiración bucal y su impacto en el desarrollo orofacial de bebés y niños.
Según explicó, cuando un paciente respira por la boca generalmente existe algún tipo de obstrucción, alteración o hábito que no le permite respirar por la nariz. Una de las señales más visibles es que permanezca con la boca abierta. También pueden aparecer ronquidos, apneas nocturnas e interrupciones durante el descanso. En los niños, esto puede manifestarse además como irritabilidad y bajo rendimiento en el colegio y el aprendizaje. La boca seca, las ojeras y una cara más alargada y estrecha son otras características que pueden observarse.
Entre las posibles causas mencionó el frenillo lingual corto, obstrucciones nasales, adenoides o amígdalas grandes, infecciones recurrentes, resfríos permanentes, rinitis y alergias.
La respiración bucal puede afectar también el desarrollo de los maxilares. Cuando la lengua permanece baja, apoyada en el piso de la boca, no brinda al paladar el estímulo necesario para aplanarse y desarrollarse. Esto puede generar un paladar profundo y estrecho, dificultades para la erupción dentaria, dientes torcidos o mal posicionados, mordidas abiertas o cruzadas y alteraciones en la armonía facial.
Por eso, Martínez destacó la importancia de realizar un diagnóstico precoz. Pediatras, neonatólogos, odontopediatras y ortodoncistas pueden observar cómo respira un bebé, cómo duerme, dónde está apoyada su lengua y cómo es su lactancia. El dolor de la mamá, los chasquidos durante la lactancia o que el bebé permanezca constantemente al pecho son situaciones que pueden llamar la atención y requerir una interconsulta.
El tratamiento requiere, muchas veces, un trabajo interdisciplinario. Pueden intervenir pediatras, otorrinolaringólogos, odontopediatras, ortodoncistas, fonoaudiólogos y osteópatas especializados en bebés. La fonoaudiología cumple un rol importante en la rehabilitación y reeducación de la lengua, especialmente cuando se realizó una frenectomía.
La especialista también aclaró que no todos los frenillos cortos requieren cirugía. Es necesario evaluar cuánto limita la lengua, cómo se eleva, cómo sale y si cumple correctamente sus funciones. En algunos casos puede trabajarse mediante fonoaudiología y, cuando esto no alcanza, puede ser necesaria una intervención quirúrgica.
Otro aspecto destacado durante la entrevista fue la alimentación. Los respiradores bucales pueden masticar de un solo lado, masticar de manera inadecuada y tragar porciones más enteras. Para poder observar estos comportamientos, Martínez suele pedir a las familias que graben pequeños videos de sus hijos mientras comen, de manera espontánea. Estos registros pueden aportar información valiosa y ser compartidos con otros profesionales.
La odontopediatra hizo especial hincapié en la prevención y en la importancia de no esperar a que una alteración se establezca. Según señaló, cuanto antes se intervenga, mejor será el acompañamiento del desarrollo.
Su mirada propone observar al paciente de manera integral y no solamente centrarse en un diente: cómo respira, cómo duerme, cómo se para, cómo habla, cómo mastica y cómo está posicionada su lengua.
El trabajo en red entre profesionales permite encontrar las causas, acompañar a las familias, disminuir ansiedades y, fundamentalmente, prevenir.
Sobre la autora:
Especialista en Frenectomía y Ortodoncia.
FRENECTOMIA – BEBÉS Y NIÑOS
CONICET – MÁSTER LÁSER UNIVERSIDAD AACHEN | ALEMANIA
📍AV STA FE 2484 3A | RECOLETA
📍BV DEL MIRADOR 290 | NORDELTA
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