En la convivencia cada uno conoce lo peor del otro, no hay lugar para fingir ni adornar. ¿Será por eso que las personas deciden formar pareja quedándose cada cual en su casa?
Las parejas “lat” (living apar together) son aquellas que deciden no convivir para que su vida sexual sorteé los embates de la rutina y conservar su espacio propio con sus costumbres, estilos de vida, horarios etc. Estas parejas consideran que el broche de oro de una relación exitosa no siempre es compartir gastos, división de tareas hogareñas y planificación de actividades. En este modelo hay un vínculo estable, un proyecto en común y afecto profundo, pero cada uno sigue haciendo de la casa su refugio sagrado. Este modelo fue llevado a la práctica por personalidades destacadas como la filósofa y escritora Simone de Boudoir quien fue pareja del filósofo Jean Paul Sartre pero nunca convivieron. Las parejas (lat) surgieron en los años 70 en Europa del Norte. En España cobró fuerza en la última década y En Argentina este modelo de relación está en alza.
Existen varias razones que llevan a los miembros de una pareja a tomar esta decisión:
Haber fracasado en convivencias anteriores, ser personas mayores de 40 años con hábitos muy arraigados que no quieren modificar, Profesionales independientes con altos ingresos que no necesitan compartir gastos para mantener un nivel de vida estándar.
Tener hijos de relaciones previas y no quieren tener familias ensambladas,
Personas mayores que perderían el beneficio que perciben si conviven con una pareja.
Esta forma de estar en pareja como todo en la vida tiene pros y contras.
Cada integrante conserva su espacio personal.
Los conflictos se reducen en gran medida ya que no hay que discutir acerca de quien pone el lavarropas o elige una serie para mirar.
Es más probable que se mantenga el deseo sexual porque se le puede poner algo de condimento a cada encuentro.
No hay que negociar en qué usa cada uno su dinero.
Es un desafío coordinar los encuentros teniendo en cuenta los tiempos necesidades y deseos de cada miembro.
Si van a elegir este modelo de vincularse es fundamental la comunicación donde se converse acerca de las expectativas, temores e inquietudes de cada uno para que nadie se encuentre con sorpresas desagradables.
Conversen acerca de qué días verse, actividades que les gustaría realizar juntos, cuando van a revisar lo acordado.
Algunas preguntas para reflexionar:
¿Las parejas (lat) parten de una decisión conciente y voluntaria o es fruto del miedo a equivocarse?
¿Esta forma de relacionarse habla de la evolución de una sociedad o de falta de opciones y herramientas?
¿Cuánto influyen las redes sociales e internet en el comportamiento de los individuos?
¿Hasta qué punto elegir el modelo (lat) es apostar por el amor la independencia económica y el refugio y hasta donde esconde una dificultad de enfrentar conflictos y flexibilizar hábitos?
Psicóloga y sexóloga clínica

